Mayo 16, 2025 - 2 min

Tipo de cambio: ¿Qué falta para un peso más fuerte?

El dólar sigue alto en Chile, pero los fundamentos empiezan a alinearse para un posible quiebre hacia los $900.

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Luego de un primer trimestre marcado por la volatilidad, el peso chileno (CLP) vuelve a ubicarse bajo los $950. Tras el anuncio de nuevas tarifas arancelarias y sus consecuentes réplicas —que llevaron al tipo de cambio a bordear los $1.020—, la calma vuelve al mercado, de la mano de negociaciones que sugieren el posible fin de la llamada “guerra comercial”.  

Vale la pena revisar el contexto reciente: hacia fines del año pasado, el CLP llegó a cotizar bajo los $900. Sin embargo, tras los ataques de Irán a Israel, se produjo una fuerte presión compradora, elevando el tipo de cambio nuevamente. Aunque muchos de los factores detrás de esta alza ya se han resuelto —o están en vías de hacerlo—, seguimos viendo un dólar significativamente por encima de los niveles del cierre de 2023. 

Esto lleva a preguntarse: ¿qué falta para ver una apreciación más sostenida de la moneda local? 

La respuesta más evidente es la estabilidad. La incertidumbre sigue siendo el principal freno para una corrección cambiaria de mayor magnitud. El presidente de EE. UU. es visto por los mercados como un factor incierto: aunque su campaña apuntaba a una política arancelaria dura hacia China, pocos anticipaban una postura agresiva hacia terceros países. Tal fue la sorpresa que el mercado experimentó fuertes caídas en los activos de riesgo. Así, queda claro que una simple tregua comercial no basta: se requieren señales más claras de estabilidad global. 

Por otro lado, la administración estadounidense también prometió avances rápidos en el conflicto entre Ucrania y Rusia, algo que no se ha materializado, generando dudas sobre la capacidad del presidente Donald Trump para liderar procesos de paz complejos. 

En el plano local, las elecciones en Chile podrían traer un giro político con un enfoque más promercado. Esto podría contribuir a una mejora en las finanzas públicas y, eventualmente, en la percepción de riesgo país. 

En resumen, aunque el dólar sigue en niveles históricamente altos frente al peso chileno, hay fundamentos para pensar en una corrección en el mediano plazo. Con el cobre cotizando de forma sostenida sobre los US$ 4,5, una posible baja de tasas en EE. UU. y señales positivas en el frente externo, podríamos ver una ruptura de soportes relevantes: primero los $930, luego los $900. Si ese escenario se confirma, el siguiente objetivo técnico sería de $750 por dólar.

 

Gustavo Gallardo, CMT 

Gerente de Trading Mesa de Dinero Fynsa