El desempeño superior de mercados ex – US en 2025 se extendería a 2026, especialmente en emergentes, apalancado también en una mayor debilidad del dólar y valorizaciones relativas más atractivas.
Pareciera que luego de años de incertidumbre constitucional y reformas fallidas, el mercado percibe mayor claridad institucional, sumado a la convergencia de tasas a la baja. Si estas condiciones se consolidan, el dólar podría moverse hacia rangos más “normales”, incluso más cercanos a $800 en el mediano plazo.
A pesar del ruido político, el dólar no ha mostrado grandes sobresaltos en Perú durante 2025, gracias a un entorno internacional favorable y decisiones económicas oportunas.
El Banco Central anunció que comenzará un nuevo programa de acumulación de reservas internacionales, con compras diarias de hasta US$25 millones diarios, comenzando el 8 de agosto, con una duración de 3 años. Desde nuestras proyecciones, este programa era esperado. Lo que llama la atención es el momento.
El dólar se mantiene alto, pero los fundamentos detrás de ese nivel podrían estar comenzando a cambiar, con movimientos clave en tasas, materias primas y escenario político.
El dólar sigue alto en Chile, pero los fundamentos empiezan a alinearse para un posible quiebre hacia los $900.
Más que un gesto simbólico, la medida representa un avance concreto hacia la normalización. Esta mayor flexibilidad permite que el tipo de cambio se ajuste según las condiciones de mercado, sin abandonar del todo la estabilidad.
No sería raro ver acuerdos que terminen con el nerviosismo actual, primando el sentido común. La experiencia del primer mandato del presidente Trump así lo demuestra.
La política exterior de Donald Trump ha desafiado las convenciones, lo que podría abrir el camino para un nuevo tipo de liderazgo más enfocado en las necesidades nacionales.
El peso chileno es particularmente vulnerable a una nueva escalada arancelaria por parte del gobierno de Donald Trump, dado su vínculo directo con China.