Luego de haber visto a comienzos del año niveles de 1018, con el pasar de los meses nos acercamos a la zona de 915, en un movimiento principalmente explicado por un cobre sobre 5 dólares la libra (un nivel que es soñado para nosotros) y una depreciación del dólar en el mundo. Con el primer trimestre finalizado, cerramos en 950, con lo que, si bien es una subida de 35 pesos con respecto a los mínimos, aún estamos lejos de los máximos antes mencionados.
Con una administración Trump que ha remecido, por decir lo menos, al mundo con sus tarifas comerciales -que incluso han tenido como objetivo a sus socios tradicionales- no es raro explicar la subida reciente. Ahora bien, es importante considerar que, si bien existen claros liderazgos en el mundo, no hay que subestimar los efectos de presionar a todos a la vez. Esto podría generar un aislamiento de EE.UU., lo cual implicaría vivir en un mundo completamente distinto al de los que crecimos con ese país siendo el paladín del mundo libre, luego de la Guerra Fría.
Por el momento, y en el plano local, es claro que los niveles de comparables no son compatibles con niveles más altos. Con esto nos referimos al valor del cobre y un Euro que transa en 1.08, luego de haber visto niveles de 1.02 a comienzos de año.
Declaraciones como la anterior no quieren decir que haya que tomar una posición corta en USD, sino que, ante algún movimiento significativo, la caída sería más pronunciada que una eventual alza.
Como referencia, el análisis técnico nos muestra que la zona de 955 es resistencia relevante, cuya ruptura nos indica ir a 970, nivel clave para considerar en la eventualidad que las tarifas arancelarias escalen. De ver consolidación sobre estos niveles, probablemente la realidad comercial del mundo será otra.
Si me pregunta, creo que lo que hemos visto en las últimas sesiones es parte de estrategias de negociaciones, que, si bien pueden salir mal, es mucho lo que está en juego, por lo que no sería raro ver acuerdos que terminen con el nerviosismo actual, primando el sentido común. La experiencia del primer mandato del presidente Trump así lo demuestra. Esto no es certeza, pero uno siempre tiene que trabajar en la base de esperar lo mejor, pero prepararse para lo peor.
Gustavo Gallardo, CMT
Gerente de Trading Mesa de Dinero Fynsa