Cinco caídas consecutivas del Imacec y un segundo semestre que parte cuesta arriba. El análisis de Fynsa pone los números sobre la mesa y anticipa que la recuperación esperada probablemente tendrá que esperar hasta 2027.
Los modelos meteorológicos internacionales proyectan una probabilidad cercana al 90% de que el fenómeno El Niño se desarrolle este invierno, con una intensidad que podría ser la mayor en más de una década. Para una economía que ya parte débil en 2026, el momento no es el mejor.
Esta semana, en la Reunión de Política Monetaria de abril, el Consejo del Banco Central acordó mantener nuevamente la tasa de política monetaria en 4,5%. La decisión fue adoptada por unanimidad de sus miembros, pero sentimos que algo cambió…
No queda muy claro cuáles serán las variables o tendencias que se considerarán para cambiar o mantener el curso de la política monetaria. En estas breves líneas trataré de esbozar qué creo yo que estará presente en el dashboard que el Consejo del Banco Central estará mirando al momento de reunirse.
El Banco Central anunció que comenzará un nuevo programa de acumulación de reservas internacionales, con compras diarias de hasta US$25 millones diarios, comenzando el 8 de agosto, con una duración de 3 años. Desde nuestras proyecciones, este programa era esperado. Lo que llama la atención es el momento.
La incertidumbre global y las decisiones del Banco Central han redefinido el panorama local. En este entorno, los instrumentos en pesos emergen como una alternativa atractiva para los inversionistas.
El Banco Central ajusta sus proyecciones económicas, pero mantiene un enfoque cauteloso ante los riesgos globales que podrían modificar su estrategia de política monetaria en los próximos meses.
A pesar de la cautela en la política monetaria, las duraciones cortas en UF presentan ventajas claras en términos de estabilidad y rentabilidad.
Con una inflación más persistente de lo anticipado, las estrategias indexadas a la UF son la clave para maximizar rentabilidades.
El IPC de octubre no da para prender las alarmas, ni tampoco cambia la trayectoria descendente que evidencia la inflación de un tiempo a esta parte. Es cierto que el importante incremento de tarifas eléctricas ha demorado este proceso, pero nos oponemos a pensar que lo ha desviado del todo.