El gobierno chino fijó para 2026 un objetivo de expansión del PIB entre 4,5% y 5%, el más bajo en más de tres décadas. La decisión refleja un entorno económico más desafiante y marca un giro estratégico hacia un crecimiento más moderado, enfocado en fortalecer el consumo interno, impulsar la innovación tecnológica y mejorar la resiliencia del modelo económico.
El sector tecnológico en China ha experimentado un repunte de más del 39% en lo que va de año, prácticamente del doble del Nasdaq 100 en EE.UU., y creemos que su impulso estratégico hacia la autosuficiencia tecnológica y la innovación está sentando las bases para que este crecimiento continúe.
Tal como lo anticipábamos nosotros y el mercado, el Consejo del Banco Central decidió —en su reunión de octubre y de forma unánime— recortar en 25 puntos base la tasa de interés de política monetaria, llevándola a 5,25%
La desaceleración de la economía china y las tensionas geopolíticas están llevando a las empresas a retirar más dinero del que invierten en el Gigante Asiático.
Ambas naciones están adoptando estrategias para manejar una compleja interdependencia, buscando un equilibrio entre la cooperación y la competencia mientras reducen sus vulnerabilidades.
China busca un cambio de rumbo en su modelo de desarrollo.
Tras unos años de volatilidad, se espera un mercado más estable en 2024.
Las perspectivas de la economía china son preocupantes, pero el gigante asiático tiene cartas bajo la manga: ahorro y capacidad de desarrollo tecnológico.
Los problemas de la economía china van más allá del lento crecimiento o la necesidad de estímulos