La costumbre dictaba que, en septiembre, un alza mensual en el IPC de 0,5% o 0,7% era normal, usualmente motivada por incrementos de los productos más consumidos por las familias chilenas durante las fiestas. Sin embargo, desde algún tiempo hemos visto un cambio respecto a este comportamiento.
Un nuevo informe revela que el aire tóxico, las tierras degradadas o el estrés hídrico golpean a 9 de cada 10 personas en el mundo. El costo económico supera cientos de miles de millones de dólares al año, y la institución pide un giro urgente en las políticas públicas.
Me parece que hemos sido injustos con el dato de actividad de julio. Es cierto que estuvo por debajo lo esperado y que representa la menor variación positiva desde febrero, pero creemos que hay algunos elementos para destacar, algo que ha sido particularmente complejo durante el último tiempo.
Hay que tener cuidado al evaluar datos en el margen, especialmente cuando los argumentos que pueden estar detrás son multifactoriales.
El Banco Central anunció que comenzará un nuevo programa de acumulación de reservas internacionales, con compras diarias de hasta US$25 millones diarios, comenzando el 8 de agosto, con una duración de 3 años. Desde nuestras proyecciones, este programa era esperado. Lo que llama la atención es el momento.
Si se llega a prohibir la UF, nada impide que los contratos pasen a considerar una indexación basada en la variación del IPC del mes anterior o se reajusten a priori según alguna estimación de inflación futura más una prima por riesgo. ¿Cómo hacemos entonces para que las familias no sean afectadas por la pérdida del poder adquisitivo?
Según el Foro Económico Mundial, la industria podrá crecer hasta 30.000 millones de viajes al 2034, generar US$ 16 billones de PIB, y crear millones de empleos… siempre que se aborden los desafíos ambientales, energéticos y laborales.
El poder político redefine el comercio global y transforma la economía mundial.
Mientras las grandes empresas respiran, las pymes e inmobiliarias aún luchan por oxígeno. El crédito bancario parece una fiesta con lista VIP: pocos invitados, muchos esperando afuera. Pero hay otras puertas, si sabemos dónde tocar.
El IPC de abril sorprendió al ubicarse por debajo de lo esperado, reforzando la tendencia de moderación inflacionaria. La convergencia hacia la meta parece avanzar, sin presiones significativas en el horizonte cercano.