Chile ha vivido dos períodos de expansión inmobiliaria con características identificables. Entender qué los generó permite leer con mayor precisión lo que los indicadores actuales están señalando.
Con altos niveles de ocupación y un crecimiento anual del 26%, el multifamily se posiciona como una alternativa sólida dentro del mercado inmobiliario chileno.
Se trata del mercado de arriendos por períodos cortos de tiempo, que superó los US$100 millones en el mundo el año pasado.
El llamado Sun Belt concentra las mejores oportunidades para invertir.
Vemos una oportunidad de inversión en la compra de departamentos nuevos en proyectos con entrega inmediata o próximos a su recepción.
El sector lleva un tiempo buscando alternativas en actores no bancarios y, dentro de estos, el negocio de Deuda Privada ha mostrado un particular atractivo.
La baja oferta de viviendas usadas empuja la construcción y venta de nuevas viviendas en Estados Unidos.