Un millón de personas busca trabajo en Chile, mientras el país envejece y el mercado laboral ofrece cada vez menos espacios para jóvenes y trabajadores mayores. La experiencia australiana muestra que flexibilidad y buenos salarios pueden ir de la mano.
Aunque la evolución de esta nueva industria pueda parecer utópica y lejana, lo cierto es que ya existen desarrollos de prototipos y estudios que señalan el impacto que podría tener en distintas áreas de la economía.
Aunque la actividad económica ha mostrado cierta resiliencia, la generación de empleo no ha seguido el mismo ritmo. Los datos más recientes confirman una brecha persistente que afecta a cientos de miles de familias.
La IA está transformando el mundo del trabajo, pero las habilidades humanas siguen siendo irremplazables. En un entorno cada vez más automatizado, la creatividad, la empatía y la adaptabilidad serán clave para marcar la diferencia.
Desde la minería hasta el sector tecnológico, ¿qué hace que una empresa sea realmente atractiva para los talentos chilenos?
En 2025, más de 250 millones de jóvenes no estudian ni trabajan. La desaceleración económica y la falta de empleo de calidad empeoran su situación.
Se avanza en una eventual reforma al sistema de pensiones, pero aún queda trabajo por hacer para asegurar su éxito a largo plazo.
El esquema de trabajo presencial de cinco días toma cada vez más fuerza en la región, con empresas argumentando que el contacto cara a cara es clave para la eficiencia y la innovación.
Resulta cada vez más importante dar señales claras al sector privado para que, mediante mayor inversión, se puedan generar o mantener las plazas de trabajo existentes.
Los empleos temporales vienen bajando desde mediados de 2022.