Tan frío como las últimas mañanas de estos días, en los que recién promediamos el otoño, ha partido la economía en 2026. El Imacec de abril confirmó esto al caer 1,2% respecto al mismo periodo del año pasado, siendo además la mayor sorpresa negativa para nosotros y el mercado de estos cuatro meses.
Si bien la serie desestacionalizada aumentó 0,1% m/m, haciendo que la velocidad de crecimiento llegara a 0,0% t/t anualizado, no representa una aceleración respecto al crecimiento tendencial y no refleja un rebote relativo a los meses previos.
El análisis cambia según si se observa la variación anual o la serie desestacionalizada, y vale la pena desglosar ambas lecturas. En términos anuales, el Imacec minero cayó de manera importante (-11,8% a/a), particularmente por la producción de cobre (información sobre qué compañía incidió más no es pública). Le siguió Resto de bienes, por el ya acostumbrado mal desempeño de la pesca, lo que también impactó al sector manufacturero. El Imacec no minero, en tanto, aumentó 0,4% a/a, gracias al buen desempeño del Comercio (2,1% a/a) y los Servicios (0,8% a/a).
Al analizar las series desestacionalizadas, el panorama en el margen quiebra tendencias de meses anteriores. La Minería aumentó 0,8% m/m SA, acompañada de un alza de 2,3% m/m de las manufacturas. Resto de bienes mostró un comportamiento similar al crecer 0,9% m/m. No obstante, luego de algunas buenas noticias el mes pasado, tanto Comercio como Servicios evidenciaron caídas: 1,0% m/m y 0,2% m/m, respectivamente.
Con un tercio de los datos del año conocidos, el panorama no ha mejorado, más allá de seguir siendo afectado por los mismos factores de oferta. En el corto plazo los números no deberían cambiar significativamente, probablemente hasta agosto. Luego, por un efecto de base en minería principalmente, veríamos variaciones de manera sostenida sobre el 2% o 3% a/a, aunque insuficiente para cerrar el año de positivamente. La incertidumbre externa y la reactivación local de los sectores más afectados de manera cíclica podrían cambiar el escenario.
Finalmente, aunque acabamos de bajar nuestra estimación de crecimiento para fin de año hasta 1,7%, debemos incluir un nuevo sesgo a la baja por la sorpresa de abril. El escenario alternativo podría significar incluso un alza de sólo 1,2%.