Cinco caídas consecutivas del Imacec y un segundo semestre que parte cuesta arriba. El análisis de Fynsa pone los números sobre la mesa y anticipa que la recuperación esperada probablemente tendrá que esperar hasta 2027.
Abril confirmó lo que los meses anteriores ya insinuaban: la economía chilena no encuentra el impulso esperado. Los mismos factores de oferta siguen pesando y la proyección de crecimiento para 2026 vuelve a revisarse.
El Imacec de febrero nuevamente evidenció una variación interanual negativa (-0,3%), lo que, a diferencia del mes anterior, fue extremadamente sorpresivo. Ahora es momento de mostrar nuestras habilidades para tratar de minimizar estos efectos en nuestro rendimiento.
Durante la semana se publicaron las Cuentas Nacionales del tercer trimestre, que entregan una visión más consolidada sobre las recientes cifras de crecimiento del país. Si bien en el neto son buenas cifras, no son sostenibles en el tiempo, o por lo menos no sin generar desbalances macroeconómicos en otros lados.
Me parece que hemos sido injustos con el dato de actividad de julio. Es cierto que estuvo por debajo lo esperado y que representa la menor variación positiva desde febrero, pero creemos que hay algunos elementos para destacar, algo que ha sido particularmente complejo durante el último tiempo.
Hay que tener cuidado al evaluar datos en el margen, especialmente cuando los argumentos que pueden estar detrás son multifactoriales.
Tras meses de cifras débiles, algunos datos recientes apuntan a una mejora en la actividad. Pero antes de celebrar, vale la pena mirar con cautela qué hay detrás del aparente repunte.
El crecimiento económico en Chile sigue siendo insuficiente y estructuralmente débil, lo que pone en evidencia la necesidad de un cambio en la estrategia para un desarrollo más sólido.
A nuestro entender, las últimas cifras sectoriales del INE nos entregan un panorama más cercano al estancamiento que a un crecimiento boyante.
La baja capacidad de crecimiento de nuestra economía debería ser una preocupación de primer orden, más allá de lo que diga un dato mensual