La tarea más urgente que enfrentamos los asesores tras las elecciones de EE. UU. es determinar cuánto de la agenda de Donald Trump —ampliamente delineada durante la campaña— se llevará a cabo y como impactará en 2025.
Este análisis integral permite a los inversionistas tomar decisiones informadas y proteger su capital, considerando tanto datos financieros como factores intangibles que afectan la viabilidad y sostenibilidad del negocio.
Este artículo explora el potencial de las finanzas cuantitativas, distintos ámbitos donde estas están presentes y los distintos riesgos tanto desde el punto de vista del analista como del inversionista, apelando siempre a la rigurosidad intelectual y las buenas prácticas estadísticas.
Las acciones estadounidenses no tienen un problema de utilidades, sino un problema de expectativas.
Mantenerse actualizado con las nuevas tendencias es esencial para aprovechar las oportunidades de inversión en un entorno económico en continuo cambio.
La desaceleración de la economía china y las tensionas geopolíticas están llevando a las empresas a retirar más dinero del que invierten en el Gigante Asiático.
Durante años, los esfuerzos sociales y medioambientales se consideraron algo secundario; pero cada vez se ha hecho más importante para diferentes modelos de negocios, pues pretenden reducir riesgos y aumentar la responsabilidad de las empresas.
Ajustes en la política monetaria ha obligado a los inversionistas a liquidar rápidamente sus posiciones de carry trade, generando una ola de ventas en varios activos.
Con la participación de los bancos en las estructuras de inversión de proyectos inmobiliarios a la baja, los fondos de inversión de deuda inmobiliaria han logrado aumentar su participación en este mercado.
En el contexto actual, la inversión sostenible y la integración de factores ASG (ambientales, sociales y de gobierno corporativo) han adquirido mayor interés por parte de inversionistas que se encuentran en la búsqueda de un enfoque más responsable y sostenible en la asignación de capital. Una de las herramientas de medición ampliamente usadas son los ratings ASG, que presentan una significativa divergencia entre los distintos proveedores, lo que plantea desafíos importantes para los inversionistas que buscan una evaluación precisa y coherente.