Septiembre 11, 2026 - 3 min

¿Ahora sí que sí?

El IPoM de septiembre anticipa un mayor crecimiento para 2027 y 2028, apoyado en una recuperación de la inversión. Una proyección frente a la cual todavía quedan razones para mantener cautela.

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El Banco Central publicó el IPoM de septiembre, luego de haber mantenido, el día anterior, la tasa de interés (TPM) en 4,5% e introducir un sesgo menos contractivo que en ocasiones anteriores, dados los peores datos de actividad de comienzos de año.  

En el informe, en efecto, rebajó la estimación de crecimiento para 2026 hasta un rango de 0,25%-0,75% (Fynsa: 0,6%), como consecuencia de una inversión bastante menos dinámica que lo proyectado en informes anteriores y que continuaría así, por lo menos, durante el 3T26. A esto se suman peores fundamentales para el consumo privado, como la caída de las expectativas de los consumidores y la debilidad del mercado laboral. 

Hasta ahí, diría que ninguna novedad. Las cifras que hemos conocido durante el año hacen difícil proyectar algo muy distinto y, si acaso, incluso no hubiera llamado la atención una visión más débil para 2026. Lo curioso, desde nuestra perspectiva, se gesta en las proyecciones hacia 2027 y 2028, que incluyen una mirada bastante distinta. 

Para el próximo año, mantuvieron el rango entre 2% y 3%, con un salto importante en la expectativa de inversión, mientras que para 2028 aumentaron 50 pb el rango, hasta 2,25%-3,25%. La explicación, de nuevo, es una mejora sustantiva en la proyección de inversión. 

¿Por qué nos llama tanto la atención? Porque durante los últimos tres o cuatro IPoM, las expectativas de mayor crecimiento han estado fundamentadas, casi siempre, en la materialización de proyectos de inversión catastrados por la Corporación de Bienes de Capital, particularmente en minería y energía.  

A fines de 2025, esto efectivamente se evidenció en los datos, con una inversión que sorprendió positivamente en las Cuentas Nacionales (CCNN) del 4T, sumado a otros indicadores contemporáneos (como las importaciones de bienes de capital) que mostraban aumentos significativos. De todas maneras, lo anterior estuvo concentrado en el componente de maquinarias y equipos. Sin embargo, esta tendencia comenzó a revertirse rápidamente y, a la fecha, las importaciones de bienes de capital muestran caídas interanuales, luego de haberse desacelerado durante todo 2026. 

A pesar de lo anterior, los informes pasados mencionaban que, incluso ante aquellas decepciones, se seguía proyectando una recuperación y que esta, ahora sí, iba a impactar positivamente el crecimiento del PIB. Las cifras seguían decepcionando y la historia continuaba siendo la misma: ahora sí que sí.  

En esta oportunidad se fue más allá, ya que el informe menciona, además, que se va a materializar más inversión que antes. ¿El gatillante? La aprobación del proyecto de reconstrucción. 

En este sentido, el Banco Central provee una minuta con la explicación de esta mejora, que aborda las principales medidas aprobadas, como un menor costo de capital y una reducción de la prima por riesgo para las empresas. Así, en el horizonte de política monetaria, el impacto en mayor de crecimiento sería de 0,5 pp, tanto para 2027 como para 2028. Esto es menor para 2027 que lo estimado por el Gobierno (+0,9 pp), pero igual para 2028. No es posible determinar si el Central ve impactos más permanentes que estos, dado el plazo del actual esquema de metas de inflación.  

La declaración es importante, ya que ve que la situación actual, considerando los datos de alta frecuencia más recientes, se va a revertir de forma significativa. Primero, destrabando proyectos pendientes que quizás sólo esperaban la firma del proyecto y, segundo, incluso aumentando la base de estos, ya que para 2028 la comparación con el año previo sería bastante exigente.  

Nuestra visión es algo más conservadora. Si bien estimamos un crecimiento de 2,8% para el próximo año, hacia 2028 aún no tenemos mucha convicción de que, bajo un escenario base (distinto sería un escenario alternativo positivo), los montos involucrados más que dupliquen los del año previo.  

Hay otras fricciones en la economía que creemos importantes zanjar antes de ser más optimistas, como lo es la reforma al mercado laboral (hoy por hoy, la madre de las batallas) y la del sistema político, entre otras.

 

Nathan Pincheira

Economista Jefe de Fynsa