El dólar en Chile ha experimentado una importante subida, alcanzando la zona de $950, un nivel cerca de $100 superior a los mínimos registrados en enero. La escalada estuvo explicada en gran parte por el conflicto en Irán, aunque las expectativas de un acuerdo de paz parecen haberse debilitado.
La buena noticia es que, pese al recrudecimiento de las tensiones internacionales, los máximos alcanzados por el precio del petróleo durante este año están lejos de los niveles actuales. Además, el cobre se mantiene sobre los US$6,4 por libra. Al observar estos indicadores, no es fácil explicar completamente la cotización actual del dólar en Chile.
En este escenario, el rol de las expectativas parece ser uno de los principales factores detrás de los flujos que han mantenido al tipo de cambio en niveles elevados. En particular, la situación interna no ha sido la ideal: un nuevo gobierno que se instaló con un legado fiscal deteriorado (del que poco se sabía), reformas económicas por aprobar, que tienen inversiones en modo “wait and see”, no favorecen una mayor apreciación del peso chileno. Esto implica que el impulso inicial asociado a un nuevo gobierno más promercado, que llevo al dólar hacia niveles cercanos a $850, se ha disipado.
Habiendo destacado esto, es de esperar que los meses venideros traigan mejores noticias. La eventual aprobación de la ley de reconstrucción podría destrabar inversiones que, según estimaciones del mercado, alcanzarían cerca de US$90.000 millones. Si bien sus efectos económicos no serían inmediatos y la sola aprobación de una ley no garantiza que toda la cartera de proyectos se ejecute ni que las divisas ingresen inmediatamente, la señal sería clara y creíble, e impulsaría flujos de venta que se deberían notar casi instantáneamente una vez entre en rigor.
Esto, sumado a los actuales niveles del cobre, permitiría compensar parte del impacto generado por el escenario internacional, especialmente considerando que el mercado parece haber absorbido con mayor resiliencia los efectos del conflicto.
Finalmente, la reacción posterior a la decisión de tasas de la Reserva Federal (FED) y su comunicado posterior dejó al euro superando el nivel de 1,145 (considerando una resistencia clave). Esto refleja un debilitamiento global del dólar, lo que permite pensar que la reciente presión sobre otras monedas podría haber quedado atrás, al menos en el corto plazo.
Con estos elementos, no sería sorpresivo observar durante los próximos meses una recuperación del peso chileno hacia niveles similares a los registrados a comienzos de año.
Gustavo Gallardo, CMT
Gerente de Trading Mesa de Dinero Fynsa