El Banco Central ajustó sus proyecciones de crecimiento e inflación en el IPoM de junio, pero el principal cambio fue otro: una evaluación más equilibrada de los riesgos que abre espacio para una postura monetaria neutral.
Lamentablemente, el trabajo realizado por el Banco Central sobre el impacto del alza rápida y significativa del salario mínimo se ha politizado, convirtiéndose en un debate dicotómico que omite la motivación, la metodología y las conclusiones del mismo estudio.
Entre el cierre estadístico del IPoM de junio y su publicación, ocurrieron eventos geopolíticos relevantes que podrían alterar parte de sus supuestos. La reacción de los mercados y la incertidumbre global parecen reforzar un contexto ya complejo. Aun así, el informe mantiene su vigencia.
El IPC de abril sorprendió al ubicarse por debajo de lo esperado, reforzando la tendencia de moderación inflacionaria. La convergencia hacia la meta parece avanzar, sin presiones significativas en el horizonte cercano.
La política monetaria se mantiene sin cambios, en un entorno global marcado por tensiones comerciales. El Banco Central prioriza la prudencia mientras la actividad interna y la inflación siguen sin señales claras.
Si creemos que el Banco Central hará todo lo necesario para alcanzar su meta, entonces los precios de mercado no estarían siendo consistentes.
Que los riesgos no se hayan materializado no significa que no puedan hacerlo, pero más adelante. Presiones externas y la debilidad del peso podrían reactivar la inflación en 2025.
Basados en promedios históricos, la economía podría normalizarse, pero las discusiones políticas y la falta de dinamismo en el mercado complican el panorama.
Se proyecta que 2025 será un año de crecimiento moderado en Chile, con buenos retornos para los inversionistas en renta fija y variable.
Proyectamos un nuevo recorte de 25 pb en la reunión de diciembre, con lo que la TPM terminaría 2024 en 5,0%. Como estimamos la tasa neutral en 4,25%, otras tres bajas debiesen producirse durante la primera mitad del próximo año, con espacio para algunas pausas sólo si es necesario por la coyuntura.