La evolución de la inflación facilita la comunicación de cara a un inminente recorte de la TPM por parte del Banco Central.
Lo que nos muestran las cifras es que la economía chilena se encuentra estancada.
A pesar de las señales de debilidad de la economía, creemos que el Banco Central mantendrá una postura más conservadora: en caso que así lo amerite, preferirá recortar la tasa de manera más agresiva llegado el momento, a comenzar los recortes antes de manera más tímida por el temor a equivocarse.
La caída del Imacec interanual parece contar una historia distinta de la que muestra el resultado desestacionalizado frente al período inmediatamente anterior.
A falta de más información, no necesariamente concordamos con la reacción del mercado, el que mejoró sus estimaciones para 2023.
Los consumidores han mostrado una capacidad de adaptación importante, pero hay ciertas cosas que no se pueden obviar, como los menores ingresos y la disminución de los ahorros.
Seguimos pensando que septiembre habría sido sólo el primero de muchos meses que mostrarán variación negativa
La sorpresa de agosto no da ni para ilusionarse con una desaceleración más suave: de manera preliminar, estimamos una variación de Imacec en septiembre entre -2% y -1,5% a/a.
En el nuevo encuadre macro, vemos pocos cambios al crecimiento esperado para 2022, pero no descartamos que se ajuste nuevamente a la baja el de 2023.
Las cifras de las Cuentas Nacionales del 2T sólo confirman lo que esperábamos: la economía se está desacelerando y lo seguirá haciendo