Enero 9, 2026 - 2 min

Labor Omnia Vincit

La inflación no se domina con una varita mágica, se domina trabajando todos los días para ello. Incluso cuando el resto no coopera.

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Costó, pero se logró. Después de bastante tiempo, la variación anual del IPC estaría a solo un paso de llegar al 3,0% e, incluso, pasarse levemente por debajo. Una economía que en general hace bastante rato está en torno a sus valores de largo plazo, se resistía a llevar la inflación a estos niveles, lo que puso nerviosa a mucha gente. 

Sin embargo, como es usual, contar la historia completa es importante. El proceso de convergencia se demoró por lo menos un año más de lo esperado debido a la normalización de las tarifas eléctricas, fenómeno frente al cual había bien poco que hacer más que monitorear algún posible traspaso a otros precios de la economía, lo que típicamente conocemos como efectos de segunda vuelta. Pero incluso sin eso, el reajuste de enero de 2025 dejó el nivel tan alto que las posibilidades de convergencia en 2025 eran reducidas. Nuevamente, cuando parecía que estábamos tan cerca, algo pasaba. Y el mercado se ponía nervioso, que no se va a poder, que hay que cambiar la meta, las compensaciones inflacionarias pegadas sobre 4% y una TPM que difícilmente iba a bajar de 5,5%. Tanto así, que algunos políticos incluso presentaron un proyecto de ley para eliminar la UF, pensando que la inflación se podía eliminar por decreto. 

En una sociedad dominada por la inmediatez, por fórmulas mágicas y dosis mínimas, es fácil perder la esperanza cuando las cosas no ocurren ahora y ya. Si hay algo que he aprendido haciendo deportes de resistencia, es que lo que importa no son esos entrenamientos super especiales o legendarios; lo que realmente hace la diferencia es la consistencia, el estar ahí incluso cuando uno no quiere, cuando la motivación se quiere quedar durmiendo 5 minutos más. “Labor Omnia Vincit” (el trabajo todo lo vence, en latín) dicta el lema del colegio desde el cual egresé, hoy llenando titulares, pero no por las razones que a todos nos gustaría. La inflación no se domina con una varita mágica, se domina trabajando todos los días para ello. Incluso cuando el resto no coopera. 

De esta manera, aunque podemos tener diferencias respecto a cierto exceso de cautela en algún momento, el compromiso y las acciones del ente encargado de la estabilidad de precios en el país, el Banco Central, están a uno o dos meses de volver a ese elusivo objetivo. 

Luego de volver al 3%, ¿qué se viene? Bueno, difícilmente podemos definir la situación económica y sociopolítica global como estable, por lo tanto, creo que es momento de prepararnos para una futura crisis que esperamos nunca suceda. En camino hay un programa de acumulación de reservas que se podría reevaluar, seguir monitoreando el uso de monedas digitales, impacto de criptoactivos, etc. La estabilidad de precios nunca se acaba, como tampoco lo hará el primer foco de luz de la nación. 

 

Nathan Pincheira

Economista Jefe de Fynsa