Kevin Warsh llega a la Reserva Fedel con el respaldo de Trump y la expectativa de tasas más bajas. El problema es que la política monetaria no funciona por decreto, y el contexto no está de su lado.
A pesar del ruido político, el dólar no ha mostrado grandes sobresaltos en Perú durante 2025, gracias a un entorno internacional favorable y decisiones económicas oportunas.
En este contexto, poner a trabajar el efectivo tiene cada vez más sentido: aumente exposición en renta fija corporativa, en renta variable compre las caídas del mercado, y diversifique sectorial y regionalmente.
La confianza es difícil de recuperar una vez perdida. ¿Será diferente esta vez?
El “excepcionalismo estadounidense” se está moderando.
Las oportunidades en bonos bancarios se perfilan atractivas para 2025, con un entorno macroeconómico favorable y sólidos fundamentos en el sector, tanto en EE. UU. como en Chile.
Los vencimientos en mercados emergentes y los movimientos de la tasa del Treasury exigen un enfoque estratégico para gestionar flujos y ajustar portafolios en un entorno de alta demanda.
La política monetaria de la Reserva Federal está impulsando aires de cambio en el mercado multifamily en Estados Unidos, ofreciendo nuevas oportunidades y desafíos para inversores y desarrolladores, aunque no sin riesgos inherentes.
Proyectamos un nuevo recorte de 25 pb en la reunión de diciembre, con lo que la TPM terminaría 2024 en 5,0%. Como estimamos la tasa neutral en 4,25%, otras tres bajas debiesen producirse durante la primera mitad del próximo año, con espacio para algunas pausas sólo si es necesario por la coyuntura.
La sorpresiva victoria de Donald Trump en las elecciones presidenciales de Estados Unidos ha dejado a muchos preguntándose sobre sus consecuencias. ¿Será su segunda administración tan negativa como se teme?