Entre el cierre estadístico del IPoM de junio y su publicación, ocurrieron eventos geopolíticos relevantes que podrían alterar parte de sus supuestos. La reacción de los mercados y la incertidumbre global parecen reforzar un contexto ya complejo. Aun así, el informe mantiene su vigencia.
El Banco Central ajusta sus proyecciones económicas, pero mantiene un enfoque cauteloso ante los riesgos globales que podrían modificar su estrategia de política monetaria en los próximos meses.
A pesar de la cautela en la política monetaria, las duraciones cortas en UF presentan ventajas claras en términos de estabilidad y rentabilidad.
Con una economía que se recupera gradualmente, aunque con incertidumbre respecto a la velocidad de reducción de las tasas de interés, 2025 promete ser un año clave para la industria inmobiliaria.
Que los riesgos no se hayan materializado no significa que no puedan hacerlo, pero más adelante. Presiones externas y la debilidad del peso podrían reactivar la inflación en 2025.
Al terminar el año, Perú se destacó en la región por su control de la inflación y estabilidad monetaria, reflejando una economía más estable.
Basados en promedios históricos, la economía podría normalizarse, pero las discusiones políticas y la falta de dinamismo en el mercado complican el panorama.
Se proyecta que 2025 será un año de crecimiento moderado en Chile, con buenos retornos para los inversionistas en renta fija y variable.
La política monetaria de la Reserva Federal está impulsando aires de cambio en el mercado multifamily en Estados Unidos, ofreciendo nuevas oportunidades y desafíos para inversores y desarrolladores, aunque no sin riesgos inherentes.
Proyectamos un nuevo recorte de 25 pb en la reunión de diciembre, con lo que la TPM terminaría 2024 en 5,0%. Como estimamos la tasa neutral en 4,25%, otras tres bajas debiesen producirse durante la primera mitad del próximo año, con espacio para algunas pausas sólo si es necesario por la coyuntura.